o catedral de Santa
María de Palma de Mallorca, más conocida entre los mallorquines por su
sobrenombre en catalán,
, está considerada como
uno de los gigantes del gótico europeo por la altura de sus naves, no en
vano posee el rosetón de mayor diámetro del mundo, 13 metros de
diámetro, por el que se cuelan los rayos del sol de levante para
iluminar el altar.
La catedral de Mallorca es el edificio religioso más relevante de la
isla, de estilo gótico levantino, descansa a aproximadamente 10
metros sobre el nivel del mar, en el centro de la bahía de Palma,
vigilante ante todo el que pasa por la ciudad. Debido a su altura la
catedral es visible desde la mayor parte de la ciudad y desde toda
la bahía.
Cuenta
la leyenda que camino de las costas mallorquinas al rey Jaime I le
sorprendió en alta mar una fuerte tormenta que a punto estuvo de
mandar sus naves al fondo del mar. El monarca realizó en medio de
tan complicada situación la promesa de que si él y sus tropas
llegaban con vida a Mallorca levantaría una catedral en honor a la
virgen. Cierto o no, el rey Jaime I tras conquistar Mallorca en 1229
inició la construcción de La Seu.
La catedral fue
levantada sobre los muros derribados de la antigua mezquita Medina
Mayurca. El rey Jaime III consagró la catedral en 1346, aunque las
obras se prolongaron durante varios siglos, no terminándose
prácticamente hasta el año 1600.
La Seu permanece
aun sin constancia de quienes fueron sus arquitectos. Su planta mide
121 metros de largo y 55 de ancho, pertenece al modelo de salón o
modelo alemán, con una nave central y dos laterales, sin girola ni
crucero. En su interior alcanza una altura inédita de 44 metros, lo
que permitió dar lugar al mayor rosetón del gótico.
Otro gran
atractivo añadido recientemente al templo ha sido la intervención
del artista mallorquín Miquel Barceló en la capillla del Santísimo.